
Todo se fue al garete en el minuto 93. Quedaba uno para el final del encuentro y el Atlético de Madrid saboreaba un triunfo muy trabajado ante el Liverpool, que además le afianzaba como primero de su grupo. El choque estaba a punto de acabarse, pero llegó la jugada que dio un giro inesperado al segundo round… y que además hace perder 300.000 euros al Atlético.
Gerrard cayó dentro del área rojiblanca tras un salto con Mariano Pernía. No hay derribo del lateral hispano argentino al capitán local. El colegiado sueco Hansson realizó ademán de seguir el juego y se dio la vuelta para correr hacia el centro del campo, pero de repente reculó y indicó el punto de penalti a instancias del asistente que marcaba el ataque del Liverpool. Una decisión totalmente equivocada.
Los jugadores rojiblancos no daban crédito a lo sucedido y se lanzaron como posesos a por el asistente. Faltaba un minuto para la concluyeción del choque y el marcador les sonreía tras el gol de Maxi en la primera mitad.
Las protestas fueron airadas y costaron cuatro tarjetas —Pernía, Perea, Heitinga y Agüero—. El triunfo se les fue por culpa de una decisión arbitral errónea. Tanto es luego que al terminar el duelo la plantilla se mostraba indignada con lo sucedido. “Parece que no quieren que pasemos a octavos”, señalaban los rojiblancos.
Y es que el error del árbitro tiene más repercusión si cabe en el momento que se observa que, minutos antes, Hansson y el asistente que cubría el ataque del Atlético de Madrid se hicieron los suecos con dos manos clamorosas dentro del área del Liverpool en la segunda parte del encuentro. Primero Mascherano y luego Carragher. Clamorosas.
Dichas acciones pudieron marcar el devenir del encuentro. El Atlético, si se hubiese señalizado alguna de ellas, hubiera cerrado el partido y se habría asegurado la primera plaza del grupo.
Además los reds protestaron unas manos de Perea dentro del área rojiblanca en la segunda parte, pero fueron menos punibles que las dos protagonizadas por los jugadores del Liverpool, que trocearon descaradamente los pases de Forlán y Maniche.
Fuente Original: marca.com




















































