
La preocupación se tornó en celebración en una misma noche. Los Portland Trail Blazers recibÃan acobardados por su mal inicio de liga (una victoria y 3 derrotas), a los temibles Houston Rockets liderados por un nuevo big-three: Artest, McGrady y Yao Ming, que llegaban con un parcial de 3 triunfos y una derrota. De las tres estrellas, tan sólo brilló McGrady y a punto estuvo de ser suficiente para los de Rick Adelman, que a pesar de ir tordo el partido por debajo, fueron capaces de forzar la prórroga y tuvieron la victoria en su mano.
Juego interior de inicio, exterior hasta el descanso
El impresionante tapón que colocó, en los primeros segundos de partido, Joel Przybilla a Yao Ming presagiaba que el duelo entre los Portland y los Rockets se librarÃa en la pintura y luego fue, por lo menos en los primeros minutos del choque. Luis Scola y LaMarcus Aldridge sumaron seis puntos cada uno en un inicio de partido loco, sin orden ni defensa, que aprobaba el continuo intercambio de canastas en la zona.
Rudy Fernández, que el dÃa anterior habÃa anotado 14 puntos ante los Jazz, volvió a ser, junto con Outlaw, de los primeros elegidos en el sistema de rotaciones de McMillan. Con la salida del español, Brandon Roy pasó de 2 a 1, pues a pesar de no ser su puesto natural es la segunda alternativa en el momento que descansa el base titular, Steve Blake. Un par de errores del propio Roy posibilitó la salida de Sergio RodrÃguez, que apenas tocó la pelota en el primer parcial. Un triple y una canasta de dos de Outlaw, más otra de Frye, dieron la máxima ventaja a los locales hasta ese momento, 21-15. Aaron Brooks con un triple sobre la bocina se encargó de poner el 21-18 con el que terminó el primer cuarto.
En la reanudación, los Portland salieron al frente con su conexión española: Sergio-Rudy. El ex del Joventut se estrenó en el partido como mejor sabe, con un triplazo que daba más holgura a los Portland. Por su parte, el canario, más comedido y coartado en sus acciones que de costumbre, aportó con asistencias como la que le dio a Frye que éste no desaprovechó. Entretanto, Outlaw, ‘picado’ por su suplencia se tiraba todo lo que pasaba por sus manos y con gran acierto. Los Utah mantenÃan la cabeza alta gracias a Aaron Brooks y Brend Barry, dos lanzadores con mucha pólvora que siempre que salen rinden.

























































